top of page

Las letras de ROBE INIESTA y su aplicación musicoterapeutica

  • DAVID GAMELLA
  • 12 dic 2025
  • 5 Min. de lectura

Es oportuno destacar que las letras de Robe Iniesta (en solitario y en Extremoduro) son un material muy “musicoterapéutico” porque combinan granularidad emocional (nombran matices: vacío, anhelo, impulsividad, vergüenza, deseo de huida), metáforas corporales (fuego, caída, noche, andenes) y narrativa existencial (sentido/absurdo, amor/pérdida, libertad/límite). Eso facilita tres procesos clínicos muy útiles: (1) etiquetado y validación afectiva, (2) externalización (“esto que dice la canción no soy yo, me pasa”), y (3) re-significación (pasar de “me consume” a “puedo mirarlo y elegir”). La evidencia apoya que la musicoterapia puede reducir estrés y malestar emocional (de Witte, 2022; Erkkilä. Et al., 2011), y que, en depresión, sumar musicoterapia al tratamiento habitual mejora síntomas a corto plazo (Aalbers, et al. 2017). Además, hacer música (no solo escuchar) muestra impacto sobre regulación emocional en ensayos controlados (Peters, 2024). Si todos estas demostraciones las combinamos con el material creado por Robe, podemos plantear un conjunto de actividades muy útiles en el campo clínico de la musicoterapia.

ROBE INIESTA

Por qué el texto importa en clínica más allá de su valor poético

En intervenciones receptivas en musicoterapia (p. ej., análisis de letra), el texto actúa como un andamiaje verbal para: identificar disparadores, detectar necesidades, practicar perspectiva y ensayar alternativas (“¿qué le dirías al narrador?”). En el caso de trabajo en adicciones o en salud mental, la investigación de Silverman (2015) sugiere que una sesión grupal de análisis de letra puede aumentar motivación para el tratamiento. A este respecto, la toma de decisiones clínicas al usar letra depende de factores del usuario, del terapeuta y del contexto (Schuldt,& Silverman, 2020). No obstante, es oportuno señalar que con letras muy intensas (aquellas que evocan dolor, desesperanza, consumo, etc.), conviene vigilar los pensamientos rumiativos. En jóvenes, se ha medido que ciertas formas de uso musical pueden ser “saludables” o “no saludables” en relación con sintomatología depresiva (Saarikallio, Gold, & McFerran, 2015).


Estados emocionales trabajables con Robe: dianas y ejemplos aplicados

Todas estas ideas las podemos traducir clínicamente en algunos ejemplos aplicables al trabajo terapéutico con música y estados emocionales. Esto son sólo sugerencias que pueden servir como punto de partida para un diseño de sesión. Las características particulares y el estado de cada persona participante hará que debamos hacer los ajustes y adaptaciones oportunas.


1) Tristeza y duelo (pérdida, vacío, melancolía)

Objetivos: permitir sentir sin juicio, diferenciar tristeza vs. desesperanza, activar “continuing bonds”, ritualizar despedidas.Ejemplos musicales:

  • Stand By (Extremoduro): “Siempre en estado de espera.” (Canción)

  • La canción más triste (Robe): “Se terminó.” (Canción)

  • Aplicaciones:

    • Escucha guiada + línea temporal: “¿en qué minuto te aparece ese nudo de tensión en el pecho?” (marcado corporal).

    • Reescritura compasiva: mantener la imagen (andenes/espera) pero añadir un verso de cuidado (“cuando llegue la ola, ¿qué te sostendría?”).

      Sustento MT duelo: grupos de duelo en musicoterapia mostraron cambios en ánimo/conducta en población infantil (Hilliard, 2001)


2) Rabia, impulsividad y vergüenza (rabia que tapa dolor)

Objetivos: reconocer la función de la rabia, modular activación, pasar de acting-out a simbolización, trabajar límites y responsabilidad.Ejemplos:

  • So payaso (Extremoduro): “Puede que levante la voz.” (Canción)

  • (mismo tema, otro gancho): “Y me tiemblan los pies.” (canción)

  • Aplicaciones:

    • Mapa “rabia debajo”: elaborar la emoción de la rabia (miedo, herida, necesidad). La letra suele dejar pistas (dependencia, celos, fragilidad…).

    • Percusión regulatoria: traducir la rabia en ritmo (fuerte/rápido) y entrenar downshifting (ralentizar, espaciar, cambiar timbre). La evidencia en entornos escolares nos muestra reducciones de agresión con intervención musical (Choi, Lee, & Lee, 2010).


3) Soledad (aislamiento, desconexión, necesidad de vínculo)

Objetivos: nombrar la soledad sin colapsar, diferenciar soledad elegida vs. impuesta, construir apoyo.Ejemplo:

  • Donde se rompen las olas (Robe): “No me dejes nunca solo.” (Acceso al disco: Bienvenidos al temporal)

  • Aplicaciones:

    • Diálogo con la canción: dos sillas (“yo-soledad” / “yo-que-pide”).

    • Coro terapéutico o canto compartido como micro-experiencia de pertenencia (si el caso lo permite). Intervenciones de canto grupal se desarrollan específicamente para abordar soledad/aislamiento en mayores (Hill, et al., 2024).


4) Abandono y apego ansioso (idealización, “mirarte desde fuera”)

Objetivos: mentalización, límites, duelo relacional, desidealización cuidadosa, reconstrucción de agencia.Ejemplo:

  • La vereda de la puerta de atrás (Extremoduro): “Condenado a mirarte desde fuera.” (Canción)

  • Aplicaciones:

    • Externalización narrativa: “el personaje” vs. “yo”. ¿Qué necesita ese personaje para salir del bucle?

    • Songwriting de cierre: “carta que no enviaré” (estrofa 1: lo que dolió; estrofa 2: lo que elijo ahora).


5) Amor (amor expansivo vs. dependencia)

Objetivos: distinguir amor nutritivo de fusión, cultivar ternura/admiration, ampliar repertorio de afecto.Ejemplo:

  • La vereda… (Extremoduro / verso popular): “Ama… y ensancha el alma.” (Canción)

  • Aplicaciones:

    • Dos versiones: tocar/cantar el estribillo (o motivo) en modo “amor maduro” (más espacio, respiración, cadencias) y en modo “dependencia” (tensión, prisa). Luego verbalizar diferencias somáticas.


6) Autocompasión (autoexigencia, recaídas, “me rompo”)

Objetivos: bajar autoataque, normalizar tropiezos, construir “voz cuidadora”, reparar vergüenza.Ejemplo:

  • Nada que perder (Robe): “Me equivoco una y otra vez.” (Canción)

  • Aplicaciones:

    • Tríptico compasivo: (a) reconocer sufrimiento, (b) humanidad compartida, (c) gesto amable (musical). Convertir cada parte en un motivo sonoro.

    • Trabajo vocal seguro (timbre suave, sostén, resonancia) para encarnar amabilidad. Hay investigación cualitativa sobre autocompasión en grupos de voz en musicoterapia (Riabzev, & Bensimon, 2023)


Mini-guía práctica para llevarlo a la sesión
  1. Encuadre clínico: “¿Para qué emoción la traemos hoy?” (1–2 objetivos medibles).

  2. Escucha en 3 pasadas: cuerpo → imágenes → palabras.

  3. Pregunta clave: “¿Qué te provoca esta letra y qué te pide?”

  4. Transformación musical: cambiar tempo, dinámica, tonalidad, instrumentación; o responder con improvisación.

  5. Cierre de regulación: una “coda” breve (respiración + ostinato tranquilo) para no dejar al paciente “abierto".



Referencias

Aalbers, S., Fusar‐Poli, L., Freeman, RE., Spreen, M., Ket, JCF., Vink, AC., Maratos, A., Crawford, M., Chen, XJ., Gold, C. (2017). Music therapy for depression. Cochrane Database of Systematic Reviews 11. Https//doi.org,10.1002/14651858.CD004517.pub3.


Choi, A. N., Lee, M. S., & Lee, J. S. (2010). Group Music Intervention Reduces Aggression and Improves Self-esteem in Children with Highly Aggressive Behavior: A Pilot Controlled Trial. Evidence-based complementary and alternative medicine : eCAM, 7(2), 213–217. https://doi.org/10.1093/ecam/nem182


de Witte, M., Pinho, A. D. S., Stams, G. J., Moonen, X., Bos, A. E. R., & van Hooren, S. (2022). Music therapy for stress reduction: a systematic review and meta-analysis. Health psychology review, 16(1), 134–159. https://doi.org/10.1080/17437199.2020.1846580


Erkkilä, J., Punkanen, M., Fachner, J., Ala-Ruona, E., Pöntiö, I., Tervaniemi, M., Vanhala, M., & Gold, C. (2011). Individual music therapy for depression: randomised controlled trial. The British journal of psychiatry : the journal of mental science, 199(2), 132–139. https://doi.org/10.1192/bjp.bp.110.085431


Hill, M., Greene, M., Johnson, J. K., & Tan, J. Y. (2024). United Voices Group-Singing Intervention to Address Loneliness and Social Isolation Among Older People With HIV During the COVID-19 Pandemic: Intervention Adaption Study. JMIR formative research, 8, e60387. https://doi.org/10.2196/60387


Hilliard R. E. (2001). The effects of music therapy-based bereavement groups on mood and behavior of grieving children: a pilot study. Journal of music therapy, 38(4), 291–306. https://doi.org/10.1093/jmt/38.4.291


Peters, V., Bissonnette, J., Nadeau, D., Gauthier-Légaré, A., & Noël, M. A. (2024). The impact of musicking on emotion regulation: A systematic review and meta-analysis. Psychology of music, 52(5), 548–568. https://doi.org/10.1177/03057356231212362


Riabzev, A., & Bensimon, M. (2023). A Qualitative Investigation of Self-Compassion in Music Therapy Group Voicework With Women Coping With Incest. Journal of music therapy, 60(4), 463–492. https://doi.org/10.1093/jmt/thad020


Saarikallio, S., Gold, C., & McFerran, K. (2015). Development and validation of the Healthy-Unhealthy Music Scale. Child and Adolescent Mental Health, 20(4), 210–217. https://doi.org/10.1111/camh.12109


Schuldt, M. R. P., & Silverman, M. J. (2020). Lyric analysis in adult mental health settings: An exploratory interpretivist study of music therapists’ clinical decision-making processes. The Arts in Psychotherapy, 71, Article 101712. https://doi.org/10.1016/j.aip.2020.101712


Silverman M. J. (2015). Effects of lyric analysis interventions on treatment motivation in patients on a detoxification unit: a randomized effectiveness study. Journal of music therapy, 52(1), 117–134. https://doi.org/10.1093/jmt/thu057

Comentarios


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
bottom of page